El pasado mes de febrero, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) aprobó una regla que permite a la agencia recopilar nombres de usuario de diferentes plataformas de redes sociales de inmigrantes que apliquen a beneficios migratorios.
Según el gobierno, el objetivo es verificar identidades y evaluar si conceder estos beneficios podría representar riesgos para la seguridad pública. Esta regla estará vigente al menos hasta 2027.
Este tipo de monitoreo no es completamente nuevo. Desde 2019, el Departamento de Estado ya exige nombres de usuarios de redes sociales en la mayoría de solicitudes de visa para detectar fraude migratorio.
Sin embargo, esta regla volvió a generar preocupaciones porque implica revisar y recopilar información de muchas personas de forma amplia, no solo en casos específicos.
A diferencia de antes, cuando se revisaban redes sociales en situaciones puntuales, ahora se teme que haya una vigilancia más generalizada sobre inmigrantes.

La política impacta a aproximadamente 3.4 millones de inmigrantes al año. Los formularios que requieren esta información son:
Funcionarios de USCIS y personal consular pueden recurrir a las redes sociales para verificar que la información presentada en una solicitud sea creíble, es decir, el uso no se limita solo a encontrar delitos.
Esto incluye revisar si lo que una persona publica en línea coincide con lo declarado en sus formularios y detectar cualquier contenido que pueda poner en duda o contradecir su versión de los hechos durante el proceso.
El gobierno puede analizar contenido público para:
USCIS ya ha dicho que puede usar información pública de redes sociales para apoyar sus procesos de verificación y adjudicación de beneficios migratorios.
Si la agencia considera que una publicación es relevante y contradice lo declarado por la persona o plantea dudas sobre su elegibilidad, esa información puede pesar en la evaluación del caso e incluso contribuir a una denegación.
Críticos de esta política advierten que uno de los principales riesgos está en cómo se interpreta el contenido en línea.
No se trata solo de publicaciones sobre actividades ilegales, también pueden entrar en juego inconsistencias, ambigüedades y lecturas fuera de contexto.
En ese sentido, el sarcasmo, el humor o una contradicción menor pueden ser malinterpretados y terminar afectando todo un caso.
Esta regla está vinculada a la Orden Ejecutiva 14161, que instruye reforzar los procesos de revisión migratoria e identificar posibles riesgos, incluyendo “actitudes hostiles” o “ideologías de odio”.
El problema, según expertos, es que estos términos son amplios y ambiguos. Esto abre la puerta a que opiniones políticas, críticas al gobierno o expresiones culturales sean interpretadas como señales negativas.
Organizaciones como el Brennan Center for Justice, advierten que este tipo de políticas puede afectar derechos fundamentales, al permitir que decisiones migratorias se basen en expresiones protegidas como la libertad de expresión.
Más allá de los casos individuales, uno de los efectos más significativos es el impacto en el comportamiento de las personas.
Expertos advirtieron que esta política puede generar un “chilling effect”, es decir, que las personas eviten expresarse libremente por miedo a afectar su situación migratoria. En la práctica, esto puede traducirse en:
Para muchos inmigrantes, esto implica tomar decisiones constantes sobre qué decir y qué no decir en espacios digitales.
El contenido público en redes sociales tiene pocas protecciones de privacidad dentro de un proceso migratorio.
Además, aunque una publicación se elimine o se haga privada, eso no garantiza que desaparezca por completo. Organizaciones que analizan la vigilancia digital señalan que este tipo de información puede haber sido archivada, retenida o capturada previamente, lo que amplía el alcance real de este tipo de monitoreo.
Organizaciones como Boundless que apoya a personas en proceso migratorio y The Employment Law Worldview que ofrece educación sobre temas legales, ofrecen algunas recomendaciones básicas:
Si tiene dudas sobre su caso migratorio o sobre cómo usar sus redes sociales durante el proceso, estos recursos pueden ayudarle:
Aviso: La Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar es la organización socia de La Alianza