04/10/2017
Nicolás Hernández Castañeda
Univision

Les van a tomar una foto. Digan cheeeese", dice una de las líderes de un grupo de 40 niños y jóvenes que se dispone a salir del centro de Miami rumbo a Washington DC. Pero lejos de ir a pasar un agradable spring break en la capital, esta excursión tiene como propósito apoyar los derechos de los inmigrantes, una lucha que muchos de los pequeños conocen porque sus padres son indocumentados.

Por delante tienen tres días de viaje de autobús antes de llegar a las afueras de la Casa Blanca donde unirán sus voces a las de cientos de niños de Nueva York, Nueva Jersey, Maryland, Virginia, Carolina del Norte y Colorado con los que tienen mucho en común: la mayoría son hijos de indocumentados y no tienen miedo de llegar a la puerta del gobierno de Donald Trump para que los escuchen.