En la esclavitud, 2.5 millones de trabajadoras del hogar en EU

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Guadalupe Cruz Jaimes, Milenio

Cerca de 2 millones 500 mil empleadas domésticas, 95 por ciento de ellas migrantes originarias de México, otros países de América Latina y Asia, laboran en ese país desprotegidas por la ley.

Mariana Viturro, subdirectora de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar (NDWA, por sus siglas en inglés), dijo a Cimacnoticias que si la condición migratoria de esas trabajadoras es irregular ellas son más propensas a padecer abusos por parte de los empleadores.

La activista señaló que por su condición migratoria irregular la mayoría de las trabajadoras están desprotegidas por la ley, ya que la legislación laboral estadounidense sólo aplica para las y los trabajadores del servicio doméstico en situación regular. Para que la ley laboral del país vecino aplique a las trabajadoras del hogar, además de contar con documentos de su estancia legal, ellas deben ganar con un solo empleador al menos mil 500 dólares (alrededor de 19 mil 500 pesos) al año, y laborar más de ocho horas a la semana con uno o más patrones.

Actualmente, los 2.5 millones de trabajadoras del hogar, de las cuales el 95 por ciento son migrantes originarias de México, Centroamérica, algunos países de Sudamérica, el Caribe y Asia, laboran en “pésimas condiciones de trabajo, semejantes a la esclavitud”, recalcó Mariana Viturro.

Explicó que mientras el salario mínimo en ese país es de 6.75 dólares por hora, las trabajadoras del hogar perciben en promedio sólo tres dólares. Además muchas de ellas laboran sin el pago de horas extra durante jornadas “muy prolongadas”.

Las migrantes que acaban de llegar a Estados Unidos y se ocupan en el trabajo del hogar suelen habitar en casa de sus empleadores. Ellas son a las que menos les pagan y quienes son más propensas a sufrir abusos por parte de sus patrones.

Frente a esta situación, las integrantes de la NDWA se sumaron al movimiento de migrantes en Estados Unidos que reclama los derechos de esta población y se opone a leyes discriminatorias como la ley SB1070, aprobada en abril de 2010 en el estado de Arizona.

eje el respeto a los derechos de todas las personas para tener una vida digna: trabajo, educación, salud y servicios sociales.