Convenio en la OIT sobre trabajo en casas particulares

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Aqui se representa Guillermina Castellanos!! Que vivan las mujeres!
Desde diariogremial.com en Argentina

(17/06/11) El Convenio sobre Trabajadoras/es en casas particulares aprobado por la 100a Conferencia Anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) obtuvo 16 votos en contra y 63 abstenciones y, de los 396 delegados que se pronunciaron a favor, algunos plantearon dificultades para que los Parlamentos de sus países ratifiquen la norma.

El primero que solicitó la palabra para justificar su voto fue el delegado gubernamental de Brasil, el ministro de Trabajo, Carlos Lupi, quien se manifestó "sumamente emocionado" y "agradecido" hacia los representantes por aprobar la iniciativa.

"Este es un paso adelante decisivo para mejorar el mundo, para eliminar la discriminación contra millones de trabajadores que eran considerados de segunda clase", resaltó.

El delegado del gobierno suizo, quien votó a favor, consideró que el convenio "define normas elevadas y cláusulas muy detalladas" y "puede contribuir a la protección" de los trabajadores domésticos, pero aclaró que la Confederación Helvética estudiará muy bien la norma antes de ratificarla, ya que tiene leyes superadoras.

Otro voto positivo pero con reparos fue el del gobierno de Canadá, cuyo representante expresó la expectativa de que el convenio "contribuya a mejorar la situación" de ese sector laboral, y advirtió que existen "cuestiones técnicas que dificultarán la ratificación".

También reconoció que "entraña dificultades la ratificación" el delegado del gobierno de Países Bajos, al no otorgar el convenio "flexibilidades" a las leyes holandesas, aunque se manifestó "totalmente de acuerdo" porque "colma una laguna y orienta a los gobiernos para proteger a los trabajadores domésticos".

El representante gubernamental de Estados Unidos, que se pronunció a favor, coincidió con que "algunas disposiciones presentan complejidades para el sistema federal estadounidense" y, si bien expresó el apoyo a la nueva norma internacional, aclaró que ese respaldo "no implica ratificación" en el Capitolio.

El delegado británico, que se abstuvo durante la votación, anunció que su gobierno no ratificará el convenio porque la legislación del Reino Unido "otorga una protección completa" a los trabajadores domésticos y en desacuerdo con la disposición que establece las inspecciones en los lugares de empleo.

"No nos parece que las inspecciones en los hogares tengan que ser contempladas de la misma manera que las que se ordenan en las grandes empresas", precisó y sostuvo que "no es adecuado tratar de forma idéntica al trabajo doméstico" y al resto de las actividades laborales.

El más crítico fue el delegado de los empleados de Colombia, quien argumentó que su abstención obedeció a que en ese país existe una legislación en la materia "más avanzada" que el convenio y que "cubre suficientemente las expectativas".

Pero, además, apuntó que en el Consejo de Administración de la OIT "hay preocupación por el mensaje que se ofrece al adoptar nuevas normas y tener una baja ratificación" de ellas.

El más acérrimo defensor del convenio fue el delegado gubernamental de Emiratos Arabes Unidos, quien habló en nombre de los gobiernos que integran el Consejo de Cooperación del Golfo.

Enfatizó que los trabajadores de casas particulares "son, al fin y al cabo, miembros de nuestras familias" por lo que "merecen trabajar en condiciones decentes".

"Es un hecho histórico que en la 100a. Conferencia lleguemos a nuestra meta pese a las dificultades y el debate arduo que implicó alcanzar consenso sobre una actividad sui generis", agregó.

El delegado pidió que el convenio no "quede en la estantería", para lo cual solicitó que la OIT apoye a los países para que se aplique y que haya "un número de ratificaciones lo más alto posible".

Lo mismo reclamó Guillermina Castellano, de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar de Estados Unidos, quien con compañeras de otros países siguió las instancias de la votación en las galerías reservadas a la prensa en la Sala de Asambleas de la sede de Naciones Unidas en Ginebra.

"Queremos que los 183 gobiernos ratifiquen este convenio para que los próximos trabajadores domésticos no sufran lo que yo sufrí", pidió al borde del llanto la dirigente, quien consideró que la sesión plenaria en la OIT "hizo historia".

"Hace muchos años que venimos luchando por esto, y hoy tenemos la victoria. Por primera vez estamos escuchando que el trabajo doméstico es tan decente como cualquier otro, así que valió la pena todo el sacrificio, las negociaciones, los días tan pesados", concluyó.